
Hace algo más dos años, la empresa argentino-brasilera tomó la decisión de expandir sus fronteras más allá de Latinoamérica, y en esa estrategia eligió explorar el territorio africano. ENFASYS entrevistó a Juan Ponelli, quien preside dicha apuesta, para conocer en detalle los desafíos a los que se enfrentaron, los logros obtenidos y los próximos pasos.
Para desembarcar en África, Positivo BGH hizo pie en Rwanda, un pequeño país –más o menos del tamaño de Tucumán– sin salida al mar, pero con una densidades poblacionales más altas del mundo. “Creemos que es un continente con un potencial enorme, en plena expansión, donde tenemos ventajas competitivas con respecto a otros players globales, como nuestra flexibilidad a la hora de la toma de decisiones, además de ser muy competitivos a nivel precio”, explicó Ponelli, presidente de Positivo BGH en ese país.
Ante la consulta obvia del porqué de la elección de Rwanda como primera parada en esta aventura, el entrevistado, que participa del proyecto desde sus cimientos, responde siempre con otra pregunta: “¿Por qué no?”.
Lo cierto es que, según relata el ejecutivo, Rwanda viene creciendo a un ritmo de 8% anual en los últimos 10 años, con una meta al 2020 de pasar de ser una economía de bajos ingresos a una de medianos. “Hay una visión estratégica anti corrupción muy fuerte, que para nosotros es muy importante, y con una política para atraer inversiones”, dijo al respecto. De hecho, foco está puesto en la industria liviana y en la de servicio, teniendo en cuenta que todo lo necesario para la producción debe pasar por Kenia o Tanzania.
Al tratarse de un país sin costa marítima y escasos recursos naturales, Rwanda trabaja para desarrollar a su gente, su más importante recurso: “Nosotros encajamos en esta política, porque tenemos la capacidad y el musculo financiero para hacer la inversión, instalar una fábrica, con una real transferencia de tecnología”. En efecto, luego de haber comenzado la producción masiva de equipos en julio de 2015, actualmente el 97% del personal es local. “Fue un trabajo muy intensivo, ya que cuando vas a un país con industria, uno puede tentar a personas con experiencia, pero acá no había nada de electrónica y hay poca industria en general”, explicó Ponelli.
El Joint Venture Positivo BGH hizo punta de lanza en Rwanda con sus tecnologías de la educación, donde puso sobre la mesa su amplia experiencia en proyectos gubernamentales, como Conectar Igualdad y Plan Sarmiento, en Argentina, así como también en Brasil y Uruguay (Plan Ceibal) . “No solo se trata de tratar a un gobierno como cliente sino como socio estratégico, a través de la transferencia de conocimiento, contactándolo con gente que tiene experiencia en el Estado, y con representantes de Microsoft e Intel, ayudándolos a que el proyecto de educación sea un éxito y sostenible en el tiempo desde todo punto de vista infraestructura, profesores preparados, contenido –aprovechando, por ejemplo, nuestro desarrollo en educación adaptativa– y financiamiento; donde empiezan a jugar una multiplicidad de organismos con un objetivo común”, aseveró el entrevistado.
Si bien el ejecutivo asegura que Positivo BGH a nivel tecnología puede sentarse en la misma mesa con los 10 fabricantes más fuertes a nivel global, y que es líder en market share en Argentina, Brasil y Uruguay, reconoce que es a través de este fuerte expertise en educación que la empresa ha logrado posicionar su marca también en territorio africano.
Nuevos proyectos
Asentada definitivamente en Rwanda, donde ha entregado entre 10 mil y 15 mil computadoras por mes en el último año, y actualmente tiene una capacidad de producción de más de 1 millón de unidades anuales, Positivo BGH también ha ganado el 50% de una licitación en Kenia para equipar con un aula digital a cada escuela primaria pública del país, lo que también requerirá la puesta en marcha de una planta local: “He estado en Camerún y en los países del este de África y todos se sorprenden de lo que pudimos hacer”, destacó Ponelli.
Asimismo, el ejecutivo anticipó a este medio que habrá más novedades durante el último trimestre de este año: “Estamos trabajando en nuevos productos, lanzando parte de nuestro portfolio en el este africano, y quizás tendremos novedades a principios de 2017 en otras regiones en el sur del continente”, comentó.
“Somos una organización con fines de lucro; sería hipócrita decir que estamos haciendo beneficencia: estamos haciendo negocios. Pero atrás hay un trasfondo social y un cambio de paradigma muy importante, que tiene que ver con no llegar con soluciones armadas sino con trabajar juntos para ver cómo mejoramos el futuro de la gente del país”, concluyó Ponelli.
Más información
http://www.positivobgh.com/africa/









