En el marco del coloquio de IDEA, fuentes autorizadas del Ministerio de Producción destacaron que se bajará a cero el arancel de importación de computadoras, notebooks y hardware, a partir de enero de 2017.
Dichas fuentes confirmaron a Clarin que “la idea es poder bajar el precio al público de las computadoras, el cual está muy alto y resulta un factor de competitividad, ya que todas las empresas tienen costos importantes vinculados a la tecnología”.
Esta noticia, la cual todavía no fue oficializada, podrían generar el fin de ensamblaje local de computadoras y notebooks. De esta forma, afectaría a unos 5.500 puestos de trabajo de las 15 ensambladoras. Asimismo, los hechos generarían una baja en los precios de los productos informáticos que, en Argentina, resultan más caros que en otros países de la región.
“Estimamos que el precio al público puede llegar a bajar un 12%”, mencionaron dichas fuentes al matutino. “Por más que la baja del arancel sea del 35%, hay costos de comercialización y financiamiento que siguen incidiendo sobre el precio. Sólo el costo de comercialización y de financiamiento en una cadena de electrodomésticos representa un 50% adicional sobre el valor FOB de una computadora”, explicaron.
Miguel Braun, secretario de Comercio, fue el encargado de dar la noticia a representantes de varias empresas del sector como EXO, PCArts, Novatech, NEC Argentina, Corporate, Stylus, Siasa, Positivo BGH , Lucaioli, Invid Computers y FAG. Representante de estos fabricantes destacaron que “con el arancel en cero no pueden producir” y mencionaron que, de cada 1.000 computadoras que se venden en Argentina, un 60% es importado y otro 40%, de ensamblaje local con partes importadas.
Según fuentes oficiales, los 5.500 trabajadores del sector podrían ser reubicados dentro de nuevos negocios que se abrirán a partir de la gestión oficial. “De ese total, los que trabajan estrictamente en la línea de producción son 1.000. El resto trabaja en tareas administrativas o comerciales”, destacaron las fuentes a Clarin.
Además, una vez que se oficialice la iniciativa, el Gobierno compraría 250.000 máquinas para distribuir en el plan Conectar Igualdad, y de esta forma darles un respiro mientras los fabricantes transforman su negocio. Sin embargo, los empresarios respondieron que “con 250.000 computadoras no hacen nada» y agregaron: «El año pasado, que no fue un buen año, el Gobierno nos compró 500.000”.









