Esa es la principal conclusión que se puede extraer de una encuesta global realizada en conjunto por Citrix y The Ponemon Institute sobre infraestructura de seguridad informática.
La mayor parte de los encuestados cree que el mayor factor de riesgo tiene que ver con las complejidades organizativas, ya que los empleados no están siguiendo los requisitos de seguridad corporativa porque son demasiado difíciles para ser productivos; además, las políticas entorpecen su capacidad de trabajar como prefieren. No sorprende el auge de la TI no autorizada, o shadow IT, porque los empleados buscan maneras más fáciles de hacer su trabajo.
Hoy en día, la seguridad informática no se trata solamente de esperar para responder al siguiente ataque cibernético. Se trata de estar preparado y contar con el plan de seguridad informática más robusto posible antes de sufrir un ataque. Se calcula que sólo en 2016 se invirtió más de US$94 mil millones en soluciones de seguridad, según las predicciones de los analistas de la industria; sin embargo, cerca de la mitad de las organizaciones aseguran haber sufrido una vulneración de seguridad –ya sea interna o externa– en los últimos doce meses. Con el panorama actual de amenazas a la seguridad y las tecnologías emergentes, las empresas tienen que tomar medidas proactivas para protegerse de amenazas tanto viejas como nuevas, y pensar en cómo proteger sus datos.
Los empleados están ingresando datos en sus dispositivos, lo que significa que hay información corporativa clave accesible desde cualquier computadora portátil, teléfono o tablet que queda sin atender en un escritorio u olvidado en un café. Y los activos de datos son cada vez más numerosos, lo que pone más información en riesgo, según el 87 por ciento de los encuestados.
Otros datos relevantes que se desprenden del estudio son que el 79 por ciento de los encuestados están preocupados por las vulneraciones a la seguridad que involucran información de gran valor, y el 71 por ciento dicen que existe un riesgo que surge de su incapacidad de controlar los dispositivos y aplicaciones de sus empleados.
Stan Black, director de Seguridad (CSO) en Citrix, afirmó con respecto a la temática: “Año tras año, los proveedores de seguridad tradicionales le ofrecen a la empresa su última y mejor tecnología. Cada nuevo producto agregó nuevas capas de personas, procesos y tecnología a las operaciones, pero en realidad muy pocos resolvieron los problemas de raíz de la seguridad respondiendo preguntas como ‘¿de qué manera se puede compartir información y a la vez minimizar la pérdida de datos? ¿Es posible reducir la superficie del ataque? ¿Por qué la seguridad depende del dispositivo?’. Sólo si presentamos soluciones a estos problemas, como las de Citrix, podemos avanzar como industria hacia un futuro de mayor seguridad para los datos, las aplicaciones, los dispositivos y las cosas”.
Por su parte, el Dr. Larry Ponemon, Director y Fundador de The Ponemon Institute, señaló: “En toda región del mundo, los negocios deben aceptar que las prácticas y políticas de seguridad deben evolucionar para hacer frente a las amenazas de las tecnologías disruptivas, los delitos cibernéticos y el cumplimiento de normas. La investigación revela que los encuestados son conscientes de la necesidad de desafiar el status quo de sus estrategias de seguridad informática y de considerar una nueva arquitectura de seguridad informática para proteger sus organizaciones de los riesgos cibernéticos”.









