A través del evento GTC 2020 Online, NVIDIA mostró finalmente la arquitectura gráfica Ampere, la cual potenciará en un futuro las gráficas GeForce RTX 3000, y desembarca en la nueva GPU A100 para centros de datos. A diferencia de lo que paso con Turing y Volta, que estaban dirigidas a mercados distintos, la firma asegura que Ampere será similar procesamiento gráfico de centro de datos y jugadores.
Con Ampere, NVIDIA da el salgo al proceso de fabricación de 7 nm, con la posibilidad de suma mayor cantidad de transistores en un espacio más reducido. Con esto se gana mayor eficiencia energética, es decir más rendimiento y menor consumo.
A diferencia de la placa Tesla V100, que cuenta con 21.100 millones de transistores, 5.120 núcleos CUDA, y 80 clusters de multiprocesadores en su matriz de 815 mm^2, la nueva gráfica para servidores NVIDA A100, basada en Ampere, agrega 54.000 millones de transistores, 6.912 núcleos CUDA, y 108 SMs en su matriz de 826 mm^2.
Según explica la firma, la gráfica A100 utiliza núcleos tensores de tercera generación que mejoran enormemente el rendimiento en tareas de coma flotante de 16 bits “FP16” de media precisión, además agrega funciones “TF32 para IA” para tareas de precisión simple y ahora también soportan tareas de doble precisión del FP64. Aplicado a juegos, podría mejorar el cálculo en DLSS para mejorar el rendimiento sin pérdida de calidad, entre otras funciones como RTX Voice.
Otro dato que dio la firma es que las gráficas “Ampere” también dan el salto al puerto PCIe 4.0, algo que se verá en las esperadas GeForce RTX 3000, las cuales se lanzarán a lo largo de este año. Si bien estas gráficas funcionarán en PCIe 3.0, al usar el nuevo puerto tendrán un mejor ancho de banda y rendimiento.







