En medio de la coyuntura pandémica, el comercio electrónico se convirtió en una gran alternativa para que los usuarios puedan adquirir productos de forma simple y segura, sin moverse de sus casas. Así, cada vez más personas eligen la experiencia de comprar online y lo hacen cada vez con mayor frecuencia.
Según el Estudio Anual de Comercio Electrónico 2020, publicado por la CACE en marzo pasado, el comercio electrónico en Argentina creció durante 2020 un 124% y se registró una suma de más de 1.284.960 nuevos compradores, totalizando 20.058.206 personas que utilizan la tecnología de esta manera. Además, en 2020 se vendieron 251 millones de productos, un 72% más que en el año anterior, a través de 164 millones de órdenes de compra (un 84% más que en 2019). Esta gran explosión exige a su vez envíos y respuestas ágiles y un óptimo funcionamiento tanto de las plataformas como de los procesos administrativos y de backoffice para garantizar la experiencia más placentera al usuario.
Detrás del simple acto de la entrega de un producto hay múltiples etapas que van desde la producción, el embalaje, el manejo de proveedores, el seguimiento y la logística, entre otras. Todas estas tareas pertenecen al trabajo diario que realizan todas las compañías que cuentan con un sitio de e-commerce y esta dinámica se intensificó desde el momento en que comenzó la cuarentena obligatoria. Esto significó un enorme desafío para la mayoría de las empresas ya que de un día para el otro se encontraron ante un escenario para el cual no todas estaban preparadas. En este sentido, la posibilidad de elección y la inmediatez son requisitos ineludibles para la oferta de cualquier compañía: los consumidores esperan que las cosas sucedan de manera simple, cuándo y cómo ellos lo deseen.
Además de aquellas aplicaciones específicamente pensadas para optimizar un portal de ventas online o la estrategia de marketing digital de cara a los usuarios, las soluciones del “detrás de escena” son igual de importantes a la hora de garantizar una respuesta rápida y ágil a la demanda – sobre todo en un contexto tan explosivo como el que estamos viviendo. Contar con un circuito de facturación y cobranzas aceitado, una instancia de facturación automatizada, un control de stock e inventario que se actualice instantáneamente y ofrezca previsibilidad o un programa logístico preciso y eficiente son algunos de los must que toda empresa que quiera vender online debe tener en cuenta.
En Oracle trabajamos para brindar soluciones que le permitan a nuestros clientes no sólo cubrir todas esas necesidades, sino también adaptarse con suficiente agilidad a las demandas cambiantes; por eso ofrecemos una suite completa de aplicaciones que permiten unificar todos los procesos mencionados en la nube, simplificando el trabajo interno y logrando así el seguimiento adecuado de una manera mucho más rápida y flexible.
Arcor, por ejemplo, fue una de las pioneras en migrar sus datos y sistemas a la nube de Oracle y hoy en día, siendo una de las mayores compañías de alimentos del mundo, puede agregar instantáneamente capacidad de almacenamiento, incrementar o reducir recursos, re-planificar procesos y responder a demandas específicas, como por ejemplo la distribución de huevos de chocolate para las Pascuas en un contexto de altísima demanda o la llegada de su clásico Bon o’ Bon hasta el pueblo más recóndito del país.
Si bien la adopción de la nube en los e-commerce es el primer paso de un largo camino de transformación, fue y seguirá siendo una herramienta clave tanto para el funcionamiento del negocio como para la relación con el consumidor que demanda cada día más.









