Un buen habito del gamer es mantener la higiene de su lugar de juego y de todos sus periféricos. En este sentido, los teclados mecánicos tienen ventaja respecto a los de membrana a la hora de ser desmontados y limpiados. Esto se debe a que los teclados mecánicos utilizan interruptores de teclas individuales para registrar las pulsaciones del teclado. Si mantenemos correctamente la higiene del teclado, es muy probable que se prolongue su vida útil.
En esta guía, HyperX comparte tres pasos sencillos para limpiar un teclado mecánico y poder aprovechar todo su potencial.
Extracción de las tapas de las teclas.
Lo primero que debemos hacer es desenchufar el teclado, para no mezclar electricidad con humedad. También apagamos las luces brillantes que traen los teclados RGB o mecánicos, que pueden actuar como distracción. Ahora debemos aprender a quitar y poner las tapas de las teclas, para esto necesitaremos un extractor de teclas. HyperX lo incluye con la mayoría de sus teclados. A medida que las vayamos sacando, lo recomendable es agruparlas con cierto orden, para luego no tener problemas para recordar donde iba cada tecla. Es importante retirar con cuidado las teclas más grandes, como la barra espaciadora, la tecla Mayúsculas y la tecla Intro, ya que en algunos teclados éstas tienen una barra de soporte debajo que es fácil de romper y difícil de reemplazar.
Una vez retiradas las tapas de las teclas
Debemos eliminar cualquier residuo suelto del teclado. Esto podemos hacerlo dando vuelta el teclado y sacudiéndolo un poco, o bien tomando una lata de aire y soplar para eliminarlos. Si necesitamos limpiar algún derrame que se produjo sobre el teclado, utilizaremos un paño de microfibra húmedo y remover el líquido. Debemos tener cuidado de que no entre agua en el teclado, ya que muchos no son resistentes al agua. Si es necesario realizar una limpieza más profunda, se puede utilizar alcohol isopropílico y aplicarlo al paño, una vez más, teniendo mucho cuidado de no aplicar nunca ningún líquido directamente sobre el teclado y los interruptores de las teclas. Una vez limpio el interior del teclado, procederemos a limpiar las tapas de las teclas. Si las teclas están muy sucias, también se puede utilizar una pequeña cantidad de alcohol isopropílico colocado en un paño de microfibra para limpiar cada tecla individualmente. Si no queremos limpiar todas las teclas de manera individual, podemos optar por utilizar un paño de microfibra ligeramente húmedo y limpiar las teclas mientras están fijadas al teclado.
Colocación de las tapas del teclado
Luego de cerciorarnos de que no quede ningún residuo líquido en el teclado, lo damos vuelta y dejamos que se seque al aire toda la noche. Una vez que el teclado este seco, procedemos a volver a colocar las teclas una por una, cuidando que también estén secas. Volver a limpiar con un paño de microfibra ligeramente húmedo las teclas.
Cuidado posterior
Cuando el teclado este armado nuevamente, vamos a volver a darlo vuelta y dejarlo secar toda una noche. Esto sirve para asegurarnos de que no queden residuos líquidos en el teclado antes de volver a conectarlo a la electricidad para que funcione. Mientras más nos dediquemos a secarlo, más segura será su conexión.










