Jean-Pierre Cecillon, actual Director Regional Spanish South America en Kingston, es una figura ineludible en el ecosistema de la memoria y el almacenamiento en Latinoamérica. Su trayectoria es casi un sinónimo de la expansión de la marca en la región: con 25 años en la compañía (cumplirá 26 en enero de 2026), Cecillon comenzó como Country Manager para Argentina, Chile y Uruguay. Tras sortear, y capitalizar, la crisis del 2002 en Argentina para expandirse a Perú y luego dirigir la operación en Brasil y el Cono Sur, hoy tiene a cargo toda Sudamérica Hispana. Su visión, forjada en la complejidad de los mercados regionales, es crucial para entender el torbellino que significó 2025 para el canal IT.
«Para evitar la especulación, hoy el 95% de nuestra producción está en allocation para proteger el inventario de manera global».
Un 2025 con dos motores de demanda y el «niño difícil»
El año que termina se caracterizó por una demanda robusta, impulsada por dos factores clave. Cecillon lo resume así: “Sin duda vemos la renovación forzada con Windows 11. La baja del soporte a Windows 10 aceleró la renovación de equipos. Ese fue un factor clave. Y obviamente, cuál es la PC para la IA que se viene. Yo creo que no ha habido una respuesta muy clara, pero sí una curiosidad y un deseo de comprar máquinas que estuvieran adaptadas para los próximos 2, 3 años a estructuras de software, mucho más pesadas y demandas de procesamiento mucho más potentes”, sostuvo.
A estos motores se sumó un tercero para Kingston: la excelente aceptación de su línea de SSDs externos, especialmente los modelos XS1000 y XS2000, que el ejecutivo califica como «casi estrella» del año en crecimiento.
En cuanto al rendimiento por país, Argentina mantuvo su histórico rol de «niño difícil de la clase», aunque con un desempeño con altibajos muy marcados. “Argentina va a terminar en una nota muy alta, probablemente el país con la mejor ejecución presupuestaria en cuanto a crecimiento dentro del forecast, pero con una división muy clara entre lo que es el negocio hasta junio-julio y después de julio en adelante”, expresó Cecillon. “El primer semestre de 2025 fue muy superior, incluso con objetivos de 70% u 80% de crecimiento, dependiendo del mes. En el segundo semestre ya partimos de una base de comparación más real… y ahí empezamos a encontrar alguna dificultad, con algunos sectores un poco más retraídos, con una venta de PCs que no va al ritmo que le gustaría a los mayoristas, y eso, obviamente, impacta nuestro negocio”, detalló.
Escasez y subida de precios
Si un evento marcó un quiebre en el año para el canal IT, fue la crisis de precios y abastecimiento de memorias y el almacenamiento (RAM y NAND) a nivel global, debido a una combinación explosiva de factores, con la demanda de Inteligencia Artificial (IA) como el principal catalizador. Los hyperscalers, como Azure, Meta y OpenAI, están absorbiendo cantidades masivas de chips para construir y alimentar sus centros de datos y modelos de IA, generando una presión sin precedentes sobre la oferta. Este fenómeno se agravó cuando los principales fabricantes de discos rígidos tradicionales (HDD) optaron por priorizar y vender gran parte de su producción, incluso la de 2026, a estos mismos hyperscalers para discos de altísima capacidad para servidores. Esta redirección forzosa de chips, se suma a los ciclos largos de fabricación de semiconductores (con mejoras en la oferta recién previstas para 2027 con nuevas fábricas).
«El SSD externo se transformó en un producto casi estrella en el año, a pesar de un precio errático que fue subiendo».
Para el ejecutivo, aunque la película venía proyectándose, el momento crítico fue la primavera. “En el mes de septiembre hay un vuelco un poco más duro en las condiciones de oferta de chips. A partir de ahí nuestro mensaje cambió, y pasó a ser, básicamente, compren, no duden; tanto para los mayoristas como para los canales”, afirmó.
Este escenario de menor oferta y subida de precios genera un dilema para los players del canal: “Hoy por hoy, el aumento muchas veces supera el margen que ponés en tu producto. Entonces, tenés que estar atento al costo de reposición, porque el capital que vas a lograr con tu margen no va a permitir reponer producto”, advirtió.
Frente a la restricción global, Kingston implementó un sistema de allocation, limitando la venta en función de valores históricos para proteger a los canales más pequeños y menos especulativos, asegurando que el producto, aunque escaso, siga llegando.
“Eso defiende un poco el jugador que no tiene poder financiero o que no especula de manera inmediata sobre esos eventos. Básicamente, todo lo que tiene un chip que no sea DDR3 está en allocation hoy para proteger el inventario de manera global. Y eso es un poco lo que nos permite seguir entregando cuando otras marcas ya no entregan”, explicó el Regional Director Spanish South America en Kingston.
El negocio del canal en 2026
De cara al próximo año, la estrategia de Kingston y el desafío para el canal se centran en la gestión de la escasez y los costos crecientes. La clave será asegurar la cadena de suministro.
“El gran desafío de todos los fabricantes de memoria, no solamente Kingston, es mantener sus contratos al mejor nivel posible. Kingston tiene una ventaja sobre muchos players que le compra básicamente a todos. Entonces, la jugada es ver quién va a mantener un abastecimiento para el canal”, comentó Jean-Pierre Cecillon. “Muy probablemente, seguiremos en un panorama de allocation todo el año de producto. A corto plazo, es probable que la situación empeore antes de mejorar, pero de una manera global somos positivos, porque el canal va a consumir el producto de memoria, no puede dejar de existir”, dijo en ese sentido.
«Históricamente, el mercado corporativo en estos escenarios sufre menos, porque tiene mayor capacidad de reacción que el usuario final».
Si bien el mercado corporativo tiene mayor capacidad de absorber los precios más altos, el segmento de consumo, el más importante para Kingston en términos de visibilidad y flexibilidad, no será abandonado, aseguró: “Para nosotros, el consumidor final siempre es clave”, señaló.
Con todo, 2026 será un año para la agilidad y previsión, donde la rentabilidad se medirá no solo en el margen de venta, sino en la capacidad de reponer el inventario a costos siempre crecientes.








