Si miro el retrovisor y analizo nuestra trayectoria reciente, la sensación es que hemos tenido de todo. Venimos de años de estar cerrados al mundo, y hoy respiramos un aire diferente, con mucha más estabilidad en lo referido a las importaciones. Tuvimos años para entretenernos con una diversidad de escenarios de mercado, pero el balance actual nos deja en un lugar mucho más sólido.

Al recordar el inicio del 2025, no voy a negar que había incertidumbre. Estábamos todos expectantes, preguntándonos qué esperar después de tanta inestabilidad previa. Sin embargo, la realidad superó a la expectativa: hoy cerramos un buen año, mucho mejor de lo que se preveía en aquel comienzo incierto. Fue un periodo parejo a nivel de mercado, ventas y proyectos, lo que nos permitió trabajar con mayor previsibilidad.

“Seguiremos trabajando codo a codo con nuestros partners, acompañándolos con nuestros preventas, con muchas capacitaciones, certificaciones y todo lo que necesiten, brindándoles el mejor servicio para ayudarlos a cerrar los mejores negocios”.

Al trazar el balance del 2025, el saldo es positivo. Trabajamos intensamente con un abanico amplio de marcas, pero hay verticales que marcaron el pulso del negocio. Está a la vista que la ciberseguridad está en pleno auge. Hoy las empresas comprenden que, en lo que respecta a proyectos corporativos, la inversión en seguridad no es opcional; es una clave fundamental para la continuidad del negocio. Si bien el networking es una vertical que siempre está presente, la ciberseguridad muestra un crecimiento anual sostenido que destaca sobre el resto.

En paralelo, hemos puesto mucho foco en Verge.io, una marca que venimos desarrollando fuertemente para cubrir el vacío que está dejando VMware. Fue un año de siembra con esta solución y estoy convencida de que empezará a dar sus frutos concretos a partir de 2026.

“Sabemos que en épocas electorales los proyectos corporativos tienden a frenarse, por lo que este escenario despejado de 2026 es una excelente noticia. Visumbro que la ciberseguridad seguirá siendo crítica y que la IA finalmente explotará, demandando infraestructura robusta”.

Respecto a la Inteligencia Artificial, si bien se habla de una explosión, creo que aún estamos en el principio de ese fenómeno. Hay que tener en cuenta el contexto: al venir de muchos años de mercado cerrado, este 2025 se caracterizó por una ola de renovaciones de equipamiento que no se habían podido realizar anteriormente. Por eso, creo que la IA aún no ha explotado directamente sobre el modelo del distribuidor masivo, pero sin dudas es algo que empezaremos a ver con fuerza en 2026, requiriendo mejores soluciones y soporte.

Nuestra filosofía en Distecna no es solo hablar de marcas, sino de soluciones. Buscamos cerrar proyectos respondiendo a la pregunta: ¿cuál es la mejor solución que se adapta a lo que el cliente final está pidiendo? Para ello, certificamos a los canales y capacitamos a nuestra propia fuerza de venta.

“La necesidad ha mutado. Ya no se trata de cubrir las demoras de pago de 70 días de otras épocas, sino de acompañar las nuevas necesidades financieras en un esquema de otra estabilidad económica. El modelo cambia totalmente y nuestro rol es acompañarlos desde el negocio: con marcas nuevas, con un área de preventa sólida para dimensionar proyectos, y con mucha capacitación”.

En resumen, espero un 2026 similar al 2025: con estabilidad, un mercado abierto y mucha competencia. Nosotros seguiremos allí, enfocándonos en brindar el mejor servicio a nuestros clientes.

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