La IA redefine la infraestructura crítica: minería, salud y telecomunicaciones aceleran su transformación en 2026

Detrás de hospitales, minas y redes de telecomunicaciones, la Inteligencia Artificial comienza a asumir un rol clave en la gestión de infraestructura crítica. En 2026, su valor estará en hacer más resilientes las operaciones que sostienen la economía digital. “La IA se convierte en una capa transversal que conecta energía, datos y procesos, especialmente en sectores donde detener la operación no es una opción”, afirma Hernán Neirotti, Gerente Regional de Secure Power en Schneider Electric Argentina.

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Schneider Electric - Minería, salud y telecomunicaciones integran la IA a sus operaciones

En 2026, la Inteligencia Artificial se convertirá en una herramienta operativa integrada en sectores estratégicos como la minería, la salud y las telecomunicaciones. Más allá de modelos generativos o pruebas piloto, la IA comienza a formar parte de la rutina diaria de las industrias, optimizando procesos críticos, anticipando fallas y mejorando la toma de decisiones en tiempo real.

De acuerdo con análisis de firmas como Data Center Dynamics e IDC, el crecimiento de la IA aplicada responde a una necesidad concreta y es la de operar infraestructuras cada vez más complejas con mayor eficiencia y menor margen de error. En industrias intensivas como energía, datos y continuidad operativa, la IA ya no es un diferenciador tecnológico, sino un habilitador de negocio que impacta directamente en costos, seguridad y sostenibilidad.

IA aplicada a operaciones críticas: del discurso a la práctica

En minería, por ejemplo, la IA se utiliza para monitorear activos remotos, anticipar fallas y optimizar el consumo energético en operaciones ubicadas en zonas de difícil acceso. Plataformas como EcoStruxure IT de Schneider Electric permiten analizar miles de variables en tiempo real, desde temperatura y carga eléctrica hasta disponibilidad energética para predecir incidentes y reducir paradas no programadas, una de las principales fuentes de pérdida en la industria.

Según el Artificial Intelligence in Mining Market Report de Grand View Research, el mercado global de IA aplicada a la minería alcanzó cerca de USD 30 mil millones en 2024 y se proyecta que supere los USD 685 mil millones hacia 2033, impulsado por analítica predictiva, IoT y automatización inteligente. Esta tendencia global refleja la aceleración con la que las compañías están incorporando IA para mejorar eficiencia, resiliencia y continuidad operativa.

En el sector salud, donde la continuidad es vital, la IA aplicada a la gestión de infraestructura tecnológica ayuda a garantizar la disponibilidad de sistemas clínicos, centros de datos hospitalarios y redes de energía, anticipando riesgos antes de que impacten la atención a los pacientes. A través de modelos predictivos, es posible detectar patrones anómalos en el funcionamiento de equipos críticos y actuar de forma preventiva.

“En 2026 veremos una Inteligencia Artificial mucho más cercana a la operación diaria de las industrias. Ya no se trata de proyectos aislados, sino de soluciones como EcoStruxure IT que lleva la Inteligencia Artificial a la operación diaria de la infraestructura crítica a través de analítica avanzada y modelos predictivos. Cuando hablamos de IA también hablamos de ciberseguridad y monitoreo avanzado, esto incluye normas IEC 62443-4-2, Live Swap y EcoStruxure con monitoreo remoto basado en IA, conectando directamente con ecosistemas inteligentes y automatización avanzada”, afirma Hernán Neirotti, Gerente Regional de Secure Power en Schneider Electric Argentina. “La IA se convierte en una capa transversal que conecta energía, datos y procesos, especialmente en sectores donde detener la operación no es una opción”, finaliza.

Hacia una adopción madura de la Inteligencia Artificial

A medida que la IA se integra a plataformas de gestión de infraestructura, su adopción deja de depender exclusivamente de grandes equipos de científicos de datos y se vuelve accesible para operadores, ingenieros y responsables de negocio.

En 2026, las industrias que lideren no serán necesariamente las que adopten más tecnología, sino aquellas que integren la Inteligencia Artificial de forma estratégica a sus operaciones, alineando innovación, infraestructura y objetivos de negocio en un entorno cada vez más exigente y competitivo.

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