En resumen:
Filosofía de canal estricta: La empresa se enfoca exclusivamente en la venta de equipamiento con soporte técnico, derivando la instalación de obras a integradores capacitados.
Capacitación técnica innegociable: Dictan formación continua vía web para evitar fallas de implementación que dañen la reputación de las marcas tecnológicas.
Logística propia y ágil: Desarrollan esquemas de reparto internos para responder con velocidad a la demanda corporativa en todo el país.
Crecimiento de verticales: El abaratamiento tecnológico ha impulsado con fuerza proyectos de detección de incendios en grandes estudios de arquitectura.
El mercado de la seguridad electrónica evoluciona de manera constante, impulsado por variables macroeconómicas globales y nuevas exigencias locales. De acuerdo con Marcelo Fernández Pericas, de MAFP Tecnología, para transitar este complejo escenario, el canal requiere un sólido respaldo.
Asimismo, destacó que la irrupción de tecnologías más accesibles impulsó fuertemente verticales como la detección de incendios, atrayendo proyectos de grandes estudios de arquitectura. Sin embargo, el mayorista mantiene su foco comercial y respeta la cadena. “Le vendemos el equipamiento a la empresa constructora y le damos una lista de integradores para que coticen la obra. En nuestra filosofía eso es claro, no vamos a instalar porque no somos buenos en eso. Somos muy buenos vendiendo cajas con soporte”, explicó el ejecutivo.
“Le vendemos el equipamiento a la empresa constructora y le damos una lista de integradores para que coticen la obra. En nuestra filosofía eso es claro, no vamos a instalar porque no somos buenos en eso”.
Como el éxito de las soluciones en los clientes corporativos depende exclusivamente de la implementación final, la educación técnica del gremio resulta innegociable para MAFP Tecnología. “Si las cámaras están mal instaladas porque el cableado tiene ruido, el cliente piensa que el producto no funciona. Por eso nos ocupamos de dar una buena capacitación constante vía web”, enfatizó.
Finalmente, Fernández Pericas señaló que la velocidad de entrega de los componentes es vital en todo el país. “Las necesidades de las empresas son las mismas en todos lados: que los atiendan bien, rápido, comprar bueno y barato. Hacemos nuestra propia logística de reparto y somos eficientes porque atendemos a la gente como nos gusta que nos atiendan a nosotros”, concluyó.







